🌷 Abrazar a mi niña interior 🌷
✨ Para quienes hemos transitado el camino de la terapia, sabemos que encontrarnos con nuestro niñx interior es mucho más que una metáfora bonita o una imagen mental. Es esencia pura. No es simplemente un recuerdo ni una parte fragmentada de nosotros: es la raíz, la semilla, el origen de lo que somos. Y para sanar, no basta con imaginarla, hay que atravesarla con valentía 💪, mirarla a los ojos sin huir, abrazarla con ternura 🤗, soltar junto a ella el miedo, la ira, el enojo, pero hacerlo con conciencia. Porque sólo así podemos romper las cadenas invisibles 🔗 que en realidad son patrones repetidos generación tras generación.
Hoy lloré mucho al ver esta foto que me tocó profundamente 💧: la imagen de mi yo adulta abrazándose a sí misma de niña. Y no lloré de tristeza, sino de un reconocimiento tan profundo que me atravesó el alma. Porque llevo nueve años de mi vida dándole un espacio a esa niña en terapia 🪷: mirándola en silencio, jugando con ella, escuchando sus miedos, calmando sus noches oscuras 🌙, recordándole cada día que es suficiente, que no tiene que demostrar nada, que ya es perfectamente imperfecta tal como es.
Durante todo este tiempo le he repetido, una y otra vez, lo que nadie le dijo cuando más lo necesitaba: que es valiosa por existir ✨, que lo único que importa es que se escuche a sí misma, que su voz tiene un lugar en el mundo, que ahora está a salvo.
Hoy, después de tantas lágrimas, pude decirle con más fuerza que nunca que ya puede cruzar ese puente que tanto miedo le daba 🌉. Que ya puede sonreír sin culpa 😊. Que ya no tiene que pedir permiso para ser ella, para habitar su propia piel, para equivocarse, para jugar, para descansar, para ser libre y feliz 🌈.
Y mientras la abrazaba en mi mente y en mi corazón ❤️, sentí una gratitud inmensa hacia esa pequeña. Porque fue más fuerte de lo que cualquiera hubiera sido en su lugar. Porque resistió. Porque, incluso sin saberlo, creyó en mí, en esta versión adulta que algún día llegaría a cuidarla.
Gracias, mi niña, por sostenerme en los días grises 🌧️, por no rendirte cuando todo parecía demasiado, por haberme mostrado que dentro de ti habitaba la fuerza más grande que podía imaginar. Gracias por tus risas 🎶 que aún escucho cuando me permito jugar, por tu sensibilidad que me recuerda que sentir no es una debilidad, sino un don.
Hoy sé que todo lo que soy se lo debo a ti 🌹. Te abrazo con amor infinito 💞. Te miro y me miro. Te libero y me libero. Te honro y me honro. Te amo con la certeza de que nunca más estarás sola.
Porque al final, sanar no es olvidar lo vivido, sino aprender a mirarlo con otros ojos 👀, a abrazar la historia completa y a dejar que esa niña —mi niña— sea la guía que me recuerde, cada día, que merezco ser libre 🕊️.
“You don’t have to change a thing, the world could change its heart.” 💫🌎💖
No hay comentarios.:
Publicar un comentario