viernes, 19 de septiembre de 2025

A la niña que habita en mi mamá

Carta a la niña interior de mi mamá



Querida niña,

Hoy me acerco a ti no como una voz lejana ni como un recuerdo borroso del pasado, sino como tu hija adulta 🌷, la que con amor y con conciencia quiere abrazarte con toda la ternura que mereces. Te miro con ojos de comprensión, con la suavidad que quizá tantas veces te faltó, y quiero decirte que aquí estoy, contigo, que no estás sola 🤍.

Te abrazo por cada una de las veces en que te sentiste abandonada, incomprendida o herida. Te abrazo por esos días en que la soledad parecía un peso insoportable, cuando el silencio se convertía en un muro que te aislaba del mundo 🌌. Te abrazo por los momentos en que sentiste miedo, por los secretos dolorosos que tuviste que guardar, por las culpas que no eran tuyas y que cargaste en tus hombros tan pequeños.

Quiero pedirte perdón 🙏. Perdón por todo lo que otros te hicieron y nunca debieron hacer. Perdón por el daño que tu propio abuelo te causó, arrebatándote pedazos de tu inocencia y de tu paz 💔. Perdón por las heridas que te dejó tu mamá, las que te marcaron tan hondo, que aún en la adultez se sienten como cicatrices vivas. Perdón por los vacíos, por los golpes de la vida, por los momentos en los que te arrebataron la risa y la ternura. Ninguna de esas cosas fue tu culpa. Tú eras solo una niña y merecías amor, cuidado, dulzura 🌹.

Hoy quiero que me sientas cerca 🤗. Soy tu hija, pero en este instante quiero ser tus brazos, tu refugio, tu consuelo. Quiero decirte que te admiro profundamente ✨. Admiro tu fuerza, esa fortaleza con la que, a pesar de todo el dolor, lograste seguir caminando. Admiro tu capacidad de amar, de dar vida, de luchar, incluso cuando dentro de ti había tanto dolor escondido. Admiro a esa niña valiosa y maravillosa que nunca dejó de brillar, aunque el mundo intentara apagar su luz 🌟.

Quiero que sepas que en otra vida, si la existencia me lo permite, yo desearía ser tu mamá 💕. Quisiera sostenerte desde pequeña, protegerte de cada herida, devolverte la infancia que merecías: llena de juegos, de abrazos, de canciones, de libertad. Pero en esta vida me tocó ser tu hija, y desde este lugar quiero abrazarte con todo mi ser. Quiero decirte que te libero 🕊️. Que ya no tienes que cargar con miedos, culpas ni dolores que no te corresponden. Que eres libre.

Hoy te entrego paz 🌿, con mis palabras y con mi amor. Te entrego un abrazo eterno que cruza el tiempo y sana lo que alguna vez parecía imposible sanar. Te entrego el permiso de ser feliz, de sonreír sin miedo, de sentir calma en tu corazón. Que el resto de tu vida sea ligero, que los días oscuros se transformen en días tranquilos, llenos de pequeños momentos de alegría 🌞.

Querida niña, te veo, te abrazo y te honro. No estás sola. Te amo con todo lo que soy ❤️.

Con amor eterno,


Tu hija.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

💫 Mirarme a través de ella :El abrazo que tejió mi libertad

 



🌷 Abrazar a mi niña interior 🌷

✨ Para quienes hemos transitado el camino de la terapia, sabemos que encontrarnos con nuestro niñx interior es mucho más que una metáfora bonita o una imagen mental. Es esencia pura. No es simplemente un recuerdo ni una parte fragmentada de nosotros: es la raíz, la semilla, el origen de lo que somos. Y para sanar, no basta con imaginarla, hay que atravesarla con valentía 💪, mirarla a los ojos sin huir, abrazarla con ternura 🤗, soltar junto a ella el miedo, la ira, el enojo, pero hacerlo con conciencia. Porque sólo así podemos romper las cadenas invisibles 🔗 que en realidad son patrones repetidos generación tras generación.

Hoy lloré mucho al ver esta foto que me tocó profundamente 💧: la imagen de mi yo adulta abrazándose a sí misma de niña. Y no lloré de tristeza, sino de un reconocimiento tan profundo que me atravesó el alma. Porque llevo nueve años de mi vida dándole un espacio a esa niña en terapia 🪷: mirándola en silencio, jugando con ella, escuchando sus miedos, calmando sus noches oscuras 🌙, recordándole cada día que es suficiente, que no tiene que demostrar nada, que ya es perfectamente imperfecta tal como es.

Durante todo este tiempo le he repetido, una y otra vez, lo que nadie le dijo cuando más lo necesitaba: que es valiosa por existir ✨, que lo único que importa es que se escuche a sí misma, que su voz tiene un lugar en el mundo, que ahora está a salvo.

Hoy, después de tantas lágrimas, pude decirle con más fuerza que nunca que ya puede cruzar ese puente que tanto miedo le daba 🌉. Que ya puede sonreír sin culpa 😊. Que ya no tiene que pedir permiso para ser ella, para habitar su propia piel, para equivocarse, para jugar, para descansar, para ser libre y feliz 🌈.

Y mientras la abrazaba en mi mente y en mi corazón ❤️, sentí una gratitud inmensa hacia esa pequeña. Porque fue más fuerte de lo que cualquiera hubiera sido en su lugar. Porque resistió. Porque, incluso sin saberlo, creyó en mí, en esta versión adulta que algún día llegaría a cuidarla.

Gracias, mi niña, por sostenerme en los días grises 🌧️, por no rendirte cuando todo parecía demasiado, por haberme mostrado que dentro de ti habitaba la fuerza más grande que podía imaginar. Gracias por tus risas 🎶 que aún escucho cuando me permito jugar, por tu sensibilidad que me recuerda que sentir no es una debilidad, sino un don.

Hoy sé que todo lo que soy se lo debo a ti 🌹. Te abrazo con amor infinito 💞. Te miro y me miro. Te libero y me libero. Te honro y me honro. Te amo con la certeza de que nunca más estarás sola.

Porque al final, sanar no es olvidar lo vivido, sino aprender a mirarlo con otros ojos 👀, a abrazar la historia completa y a dejar que esa niña —mi niña— sea la guía que me recuerde, cada día, que merezco ser libre 🕊️.

“You don’t have to change a thing, the world could change its heart.” 💫🌎💖







miércoles, 10 de septiembre de 2025

Un minuto de escucha puede salvar una vida, 10 de septiembre Día Mundial para la Prevención del Suicidio

 

Día Mundial para la Prevención del Suicidio: Cuidar la mente también salva vidas 🕊️💛

Cada 10 de septiembre el mundo se une para recordar una verdad que muchas veces evitamos: hablar de salud mental es hablar de vida. El suicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte en el mundo, y sin embargo, todavía hay silencio, estigma y miedo a poner el tema sobre la mesa.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 700.000 personas mueren por suicidio cada año. Esto significa que, aproximadamente, una persona se quita la vida cada 40 segundos. Detrás de cada número hay una historia, una familia, un vacío que pudo haberse evitado si hubiésemos tenido más espacios de escucha, comprensión y acompañamiento.

La salud mental no es un lujo ni un capricho. Es tan vital como cuidar el corazón o los pulmones. Ignorar nuestras emociones, invalidar lo que sentimos o pretender que “no pasa nada” solo nos lleva a acumular cargas invisibles que en algún momento se hacen insoportables.

Este día es un recordatorio para:

Observarnos: reconocer lo que sentimos sin miedo ni culpa.
Validarnos: aceptar que nuestro dolor también merece ser atendido.
Escucharnos: darnos permiso para descansar, pedir ayuda y hablar.

Y, sobre todo, para escuchar a los demás. Muchas veces no tenemos que dar soluciones mágicas, solo ofrecer un espacio seguro, una palabra de aliento o un silencio lleno de presencia.

Prevenir el suicidio es una tarea de todos. Tu voz, tu tiempo y tu empatía pueden ser la diferencia en la vida de alguien.

Hoy te invito a tomarte en serio tu salud mental, a priorizarla sin culpa y a ser más compasivo contigo y con quienes te rodean. Porque cada paso hacia el autocuidado, cada conversación abierta y cada acto de empatía es una semilla de esperanza. 🌱💛




viernes, 5 de septiembre de 2025

Feminismo: diversidad, no uniformidad

 

🌸 Feminismo, maternidad y elecciones: mis reflexiones

Ayer hablaba con mi psicóloga sobre el tema del feminismo. Yo, muy convencida, le decía: “me siento muy empoderada, muy feminista”. Pero después nos reímos juntas porque claro, la vida me sorprendió de una manera que nunca imaginé: fui mamá… ¡y de un varón! 😅 Entonces me he visto en situaciones donde me toca tragarme muchas palabras, reflexionar y hasta cuestionarme qué significa realmente ser feminista en medio de este rol que amo y que elegí.


🤔 Feminismo: ¿odio a los hombres o igualdad real?

Mi psicóloga me contaba que existen grupos de mujeres que no quieren tener hijos, que incluso si un niño pequeño entra al baño de mujeres lo sacan. Es como si hubiera en algunas corrientes un rechazo profundo hacia los hombres, como si el feminismo significara querer imitarlos o vivir en contra de ellos.

Yo no lo veo así. Para mí, feminismo es luchar por tener los mismos derechos y oportunidades, no por negar lo que somos. Creo que hombres y mujeres tenemos distintas habilidades, sensibilidades y formas de ver el mundo, y eso no nos hace ni mejores ni peores, solo distintos.

Por ejemplo, mi hijo. Él percibe el mundo con una sensibilidad enorme. Para algunos, esa sensibilidad podría verse como “debilidad”. Para mí, en cambio, es humanidad pura 💜. ¿Por qué vamos a pensar que ser fuerte significa no llorar, no sentir, no mostrar fragilidad? Yo quiero criar un hombre que no tenga miedo de sentir, que abrace sus emociones y que aprenda a ser humano antes que cualquier otra cosa.

👩‍👧‍👦 Mis amigas y sus caminos

Tengo amigas maravillosas que admiro profundamente. Son profesionales, inteligentes, viajan, producen, estudian, entrenan. Muchas no quieren ser mamás, y lo dicen con claridad. Algunas sienten que la maternidad es una carga, que las limita, que no va con sus proyectos de vida. Y eso también está bien.

Otras están completamente enfocadas en producir, en crecer profesionalmente, en hacer parte de movimientos como el club de las 5 a.m.. Y yo las escucho, las celebro y aprendo mucho de ellas. Pero al mismo tiempo me pregunto: ¿entonces yo, que soy ama de casa, que disfruto de mis rutinas con mi hijo y mi esposo, no puedo llamarme feminista?


🏡 Mi maternidad y mi elección

La verdad es que yo amo mi vida como mamá. No romantizo, claro, ser mamá es difícil. Hay días en los que quiero salir corriendo, en los que el cansancio me supera y me pregunto si lo estoy haciendo bien. Pero también sé que eso pasa en cualquier trabajo, en cualquier proyecto de vida.

Me fascina ver la carita de mi hijo, acompañarlo a descubrir el mundo, abrazarlo cuando siente miedo o tristeza, escucharlo cuando se frustra. Porque como leí alguna vez: “cuando un niño no siente el calor de su tribu al crecer, prenderá fuego a su aldea para sentirse cálido”. Yo quiero ser ese calor, esa tribu, esa seguridad para él.

Amo también ser esposa. Sí, me gusta pensar en hacerle la comida a mi esposo, en cuidarlo, en salir a caminar juntos y reírnos de cosas tontas. No porque sea una obligación, sino porque lo elijo. Porque cada mañana decido volver a elegir a esa persona. ¿Es siempre fácil? No, por supuesto. Pero tiene una belleza enorme poder construir vida con alguien, con sus altos y bajos.

Y amo mi hogar. Me gusta que huela rico, que todo esté ordenado, que haya calma. Amo arruncharme con mis dos hombrecitos en la cama, escucharlos, validarlos, abrazarlos. Eso me da paz, me da sentido, me hace feliz.


💪 Más allá de los roles

Ahora bien, que yo disfrute de ser mamá y ama de casa no significa que mi vida se limite solo a eso. También estudio, entreno, voy a terapia, cultivo amistades, y pertenezco a un grupo de mamás reales que nos sostenemos unas a otras en este camino.

Entonces, ¿por qué sentir que no soy “feminista” solo porque no me encajo en un molde?

Creo que el feminismo es justamente eso: que cada mujer pueda elegir su camino. Que si una quiere ser CEO de una gran empresa, lo sea. Que si otra quiere viajar sola, lo haga sin miedo. Que si otra, como yo, quiere dedicarse a su familia, tenga la libertad y el respeto de hacerlo.


🌍 Feminismo en el mundo

Y también creo que el feminismo es levantar la voz por quienes no pueden hacerlo. Por esas niñas en África que son obligadas a casarse siendo apenas unas niñas. Por las adolescentes en América Latina que quedan embarazadas y sienten que su vida ya no tiene opciones. Por las mujeres en Afganistán que sueñan con estudiar pero tienen prohibido entrar a un colegio o a una universidad.

Feminismo es pedir que se respeten los derechos de las mujeres en cualquier parte del mundo. Que ninguna sea mutilada, violentada o silenciada solo por haber nacido mujer. Que tengan la posibilidad de decidir sobre sus cuerpos, sobre sus proyectos, sobre sus sueños.


🌟 Reflexión final

Entonces me pregunto: ¿ser feminista es odiar a los hombres? ¿Es rechazar la maternidad o los roles tradicionales? Para mí, no. Ser feminista es mucho más que eso.

Ser feminista es aceptar que cada mujer pueda decidir qué quiere ser, cómo quiere vivir, qué camino quiere recorrer. Es apoyar la diversidad de elecciones, desde la mujer que elige ser astronauta hasta la que elige ser mamá a tiempo completo.

👉 Feminismo no es imponer, es aceptar. No es uniformidad, es diversidad. No es guerra contra los hombres, es aprender a caminar juntos.

Al final, más que etiquetas, lo que necesitamos es humanidad. Y para mí, la verdadera libertad está en poder elegir lo que nos llena el alma, sin miedo, sin culpa y con orgullo. 💜

“She walks with strength, shines with her own light, and nothing can stop her fire.” 🔥



29 DE SEPTIEMBRE 2016

  🎥 Hola a todos, bienvenidos a mi vlog 💖 Hoy quiero compartir algo muy especial, algo que llevo en mi corazón desde hace tiempo 💌. Es...